El Último Poeta Renegado.
(Escrito por Ethan Hawke
y publicado por la revista Rolling Stone del 16 de abril de 2009.
Traducción: Raúl J. Tejeiro)
De
pie detrás del escenario en el Beacon Theatre en Nueva Cork, recostado
en la oscuridad contra la vieja pared de ladrillos, apenas podía ver
a Kris Kristofferson a mi izquierda. Willie Nelson estaba en las sombras hacia
mi derecha. Ray Charles estaba de pie al lado de Willie, lentamente llevando
su peso de adelante a atrás. Un poco más allá cerca del
muro estaban Elvis Costello, Wyclef Jean, Norah Jones, Shelby Lynne, Paul
Simon y sus respectivos managers, amigos y familias. Todos estaban nerviosos
y tensos. Estábamos allí para el concierto por el cumpleaños
70 de Willie Nelson en el 2003.
Desde al sótano
llegó una de las mayores estrellas de la música country (a quien
no nombraremos). En ese momento, en esa época, la Estrella tenía
un gigantesco éxito sobre bombardear a los enemigos de los Estados Unidos
y enviarlos a la Edad de Piedra.
“Feliz cumpleaños”, dijo la Estrella a Willie, rozándonos.
Al pasar al lado de Kristofferson con un paso largo y confiado, de un costado
de su boca salió “Nada de esa mierda izquierdista esta noche,
Kris.”
“¿Qué mierda me dijiste?” gruñó
Kris, incorporándose.
“Oh, no”, dijo Willie bajito. “No hagan enojar
a Kris.”
“Ya me oíste,” dijo la Estrella, alejándose
a pie en la oscuridad.
“No me des la espalda, pibe”, gritó Kristofferson,
sin prestar atención al hecho de que casi toda la industria de la música
estaba a su lado.
La Estrella se dio vuelta. “No quiero problemas, Kris –Sólo
quiero que bajes el tono.”
“¿Alguna vez vestiste el uniforme de tu país”,
preguntó Kris retóricamente.
“¿Qué?”
“¡No me vengas con ‘qué’, chiquito! Ya me
oíste la pregunta. Pero no te gusta la respuesta.” Pausó
para llenarse el pecho de aire. “Te pregunté ‘alguna
vez vestiste el uniforme de tu país?’ La respuesta es no, no lo
hiciste. ¿Alguna vez mataste a otro hombre? ¿Eh? ¿Alguna
vez tomaste la vida de otro hombre y luego cobraste el cheque que tu país
te da por hacerlo? No, no lo hiciste. Entonces callate la boca!” Yo
sentía su cuerpo pulsando con furia a mi lado. “¡No sabés
de qué mierda estás hablando!”
“Lo que quieras,” murmuró la Estrella.
Ray Charles ni se movía. Willie Nelson me miró y levantó
los ojos como un chico que se porta mal al fondo del salón de clase.
Kristofferson inhaló profundamente y se recostó en la pared, aún
vibrando con adrenalina. Miró a Willie como diciendo “No digas
una palabra”. Después sus ojos me encontraron.
”¿Sabés lo que decía Waylon Jennings de tipos
como ese?” me susurró.
Negué con la cabeza.
“Que le hacen a la música country lo que las mediabombacha
le hizo a masturbar con el dedo.”

Kris Kristofferson está hecho de una tela más intrincada y gruesa que la mayoría de las celebridades de hoy en día: imaginen si Brad Pitt hubiera escrito una canción número 1 para alguien como Amy Winehouse, fuera considerado uno de los mejores compositores de su generación, hubiera sido becado universitario, miembro del Ejército, boxeador, piloto profesional de helicóptero y también políticamente verborrágico como Sean Penn. Así de jodido era Kris Kristofferson en 1979. Y si uno va a Internet y ve el video de su canción “En las noticias” de 2006, es obvio que aún sigue siendo así.
El hijo de un general
de la Fuerza Aérea, Kris llegó descalzo a la escuela en Brownsville,
Texas. Se graduó siendo Phi Beta Kappa de la Universidad de Pomona, estudió
a William Blake y a Shakespeare en Oxford, fue capitán del Ejército,
fue asignado a enseñar literatura en West Point y luego abruptamente
dejó el Ejército para convertirse en compositor.
Cuarenta años después, Kristofferson es una figura única
en la historia del cine y la música de Estados Unidos. El fin de los
Sesenta y los Setenta vió una explosión creativa para los artistas
estadounidenses. El cine y el rock & roll estaban en un puro renacimiento
y Kristofferson estaba de pie en el centro de ambas revoluciones. Escribió
un Nº 1 para Janis Joplin, tocó con Jimi Hendrix en su último
concierto, apareció en el show de Johnny Cash con otros “nuevos
descubrimientos” como Neil Young, Joni Mitchell y James Taylor, ganó
tres premios Grammy, protagonizó filmes dirigidos por gente como Martin
Scorcese, Paul Mazursky y Sam Peckinpah y se convirtió en uno de los
actores más populares en Estados Unidos luego de aparecer en Nace Una
Estrella.
Luego fue el protagonista de uno de los fracasos comerciales más grandes en la historia fílmica, "Las Puertas del Cielo." Kris tomó responsabilidad y fue aislado del medio, desapareciendo en la contracultura.
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Hoy, las canciones
de Kris han sido grabadas por más de 500 artistas, y ha actuado en más
de 70 filmes. En el 2006, a la edad de 69, lanzó al mercado el que quizás
es su mejor album, This Old Road. Yo había estado en el cumpleaños
número 70 de Willie Nelson para presentar a Kristofferson, a quien había
dirigido en la película Chelsea Walls en 1999. Luego de estas dos experiencias,
yo estaba tan atraído por este hombre que había vivido tanto éxito
y tanto fracaso y que había sobrevivido con su dignidad intacta, si no
reafirmada. This Old Road me motivó a enviarla a Kris la idea de que
quería hacer un documental sobre él.
”Con todo lo que pasa en el mundo hoy, porqué querés
hacer un filme sobre mí?” me pregunto en el teléfono.
“Dejame llevarte por algunos lados que conozco y encontraremos material
real."
Le dije que yo estaba al tanto de que el mundo estaba lleno de sufrimiento pero
que acababa de ver un viejo documental sobre Woody Guthrie y que estaba recontento
de que alguien lo había hecho.
”Sí, me gustaría ver eso,” dijo, de mala
gana. “Es sólo esa cosa de adulación y héroe
que me molesta. El culto a la personalidad, sabés?”
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Le expliqué que yo había nacido en Austin, Texas, en 1970 y que
mi padre de 20 años, hacía y aún hace, una tremenda versión
de “Me & Bobby McGee”. Mi papá toca la canción
más lenta que lo que hacía Janis Joplin. Analiza minuciosamente
la letra, disfrutando cada rima, su voz pesada con ese sentimiento de melancolía
de pérdida que tiene la canción. “La libertad es sólo
otra palabra para nada que perder”, mi papá repite, y luego
agrega, “Esa debe ser la mejor canción escrita”.
Un domingo de mañana, faltamos a la iglesia para ir al cine a ver una
función matinal del filme "Pat Garrett and Billy the Kid".
Para mí, Kris ha sido siempre parte del paisaje de mi país –una
amalgama de John Wayne y Walt Whitman.
Como un artista que
que ha intentado más de un género de vez en cuando, le dije a
Kris que sentía que tenía mucho que aprender de él y que
no quería que se me escapara la oportunidad. Eventualmente accedió
a un compromiso: una profunda entrevista sobre su vida y trabajo.
"Me tengo que preguntar
qué habría hecho mi padre
si hubiera visto cómo
han transformado su sueño.
Tengo que guiarme por
lo que él me dijo,
d ecir la verdad y
mantenerme firme.
No dejar que los bastardos
me amarguen"
"Don't Let the Bastards Get You Down"
Es algo extaño
invitar a tu héroe a tu casa. Temprano en septiembre del 2008, Kris,
de 72 años, está sentado en mi sofá rojo con sus jeans
negros, camiseta gris y un par de botas vaqueras milenarias. Como un fanático
de la música, yo había soñado con el encuentro, pero el
imprevisto intruso es mi propia necesidad de expresarme, haciendo rápidas
preguntas y luego respondiéndolas tan rápidamente. Periódicamente,
lo dejaba hablar.
“Qué se siente sobrevivir una vida en las artes con tu integridad
intacta? ¿Porqué la energía masculina se manifiesta tan
a menudo como imbecilidad? ¿Porqué la sensibilidad masculina es
tantas veces conectada con debilidad?” Continúo, “¿Cómo
hablo sobre mis creencias sobre la guerra con mi hermano que acaba de regresar
de su segunda ronda en Irak y una en Afganistán, cuando realmente admiro
y hasta envidio el coraje de sus convicciones? ¿Cómo disfruta
uno su vida y al mismo tiempo se siente responsable de todos aquellos que no
tienen qué comer? ¿Quiénes son tus héroes?"
Por un momento, espero una respuesta, luego decido seguir arando. “Quiero
decir, qué pasó con el gran Demócrata sureño progresista?
Mi abuelo ayudó a sacar a patadas al Ku Flux Klan del oeste de Texas”
. Le digo esto como si él me estuviera entrevista a mí. “¿Qué
significa cuando LBJ firmó el Acta de Derechos Humanos diciendo ‘Acabo
de perder el Sur por el Partido Demócrata por los próximos 50
años?’ ¿Dónde están las voces como esta? ¿Cómo
puede uno ser, como dijo Johnny Cash, una paloma con garras?”
Kris se ríe un poco. Espero que diga “Acepté a ser entrevistado,
no a ser tu maldito gurú!”. Pero no lo hace. Espera un poco
y luego dice “Sí, eso solía molestar a Shel Silverstein.”
“¿Lo qué?”.
“Eso de la paloma con garras. Él pensaba ‘¿Qué
carajo es eso?’” Kris sonríe. Habla con facilidad sobre
él, lento al hablar y suave en sus movimientos.
“¿Porqué creés que Cash dijo eso?”
“Yo creo que él sentía lo mismo de lo que hablás
–que si la gente piensa que si estás en contra de la guerra, entonces
sos un maricón.”
“Tu primera canción fue una a favor de Vietnam, no es cierto?”
“Sí, la escribí cuando estaba en el ejército camino
a Nashville, y llegué a una marcha de protesta. Tenía muchos amigos
allí y creía que estábamos peleando por la libertad. Y
no estaba pensando muy profundamente.
“¿Porqué terminaste cambiando de parecer?”
“Yo piloteaba helicópteros en el Golfo de México y llevaba
a varios tipos a casa. Las historias que me contaban eran tan terribles que
me chocaron tanto como para hacerme cambiar de pensamiento en 180 grados. Me
refiero a cosas como este joven veterano de guerra, contándome sobre
llevar gente en un helicóptero, interrogándolos y si no contestaban
lo que su suponía que debían contestar, los arrojaban, pateándoles
los dedos con los que se aferraban al borde del helicóptero. El tipo
que me contaba esta historia en particular era un pibe inmaduro cuando regresaba
de la guerra. La idea de que pudieras hacerle a alguien tan joven hacer algo
tan inhumano a otro soldado –o aún peor, a un civil- me convenció
que estábamos errados. No había estado pensando en término
humanos lo que la acción militar era.” Pausa, acariciando
a mi perro. “Estoy de acuerdo contigo con todo lo que nos condiciona
a querer ser masculino y recio. Quiero decir, estoy seguro que por eso fui a
la Escuela de Guardabosques y a la Escuela de Salto. Y estoy orgulloso de esa
educación, lo estoy. Pero la idea de bombardear un país indefenso
que nunca nos ha amenazado y el hecho de que lo aceptemos y digamos ¡Eso
es política!’ ¡Mierda! No estoy realmente interesado en política.
Hemos llegado a un momento que nunca soñé y sé que mi padre
nunca soñó con estos Estados Unidos que tenemos."
“Por eso es que a Shel no le gustaba lo de ‘paloma con garras’”,
continúa Kris.
“¿Debería haber dicho que era una paloma y orgulloso
de serlo?”
“Exactamente. Porque la gente hubiera aceptado cualquier cosa de John”,
dice Kris. “Sabíamos que era un hombre. No creo que alguien
hubiera llamado maricón a John. Pero John estaba condicionado, como vos
y yo. Uno tiene que realmente superar todo eso –donde ya tuviste bastante
sintiendo sobre lo que está bien y mal en el mundo como para que te importe
un carajo los nombrs que cualquiera te ponga.”
”También, yo tuve el beneficio de una educación”,
Kris agrega. “Luego de la universidad fui a Oxford. Teniendo en cuenta
eso, debería haber sido mucho más inteligente de lo que era, pero
aún así me ofreció como voluntario para Vietnam. Cristo,
debería haber sabido mejor, por eso no puedo ser crítico de la
gente. Por suerte, fui afortunado de no haber ido allí."
"Me encanta
Bobby Dylan
y muero por Johnny Cash
y creo que Waylon Jennings
es para cantar golpeando mesas.
Y oir a Joni Mitchell
me hace sentir tan bien como fumar marihuana
Pero si no te gusta Hank Williams, querido,
entonces me podés chupar un h..."
"If You Don't Like
Hank Williams"
A principios de los
1960s, una carrera militar era la ruta esperada para el hijo de un general de
la Fuerza Aérea y cuando le pregunto a Kris sobre su padre, su hermano,
su hermana y su mamá, todo lo que Kris dice es “Mi papá
era un general de dos estrellas, y éramos una familia militar”
como si eso fuera a explicar todo. Luego de Oxford, Kris piloteó un helicóptero
de la Armada en Alemania por tres años y luego fue voluntario para ir
a Vietnam. El ejército decidió que él era demasiado valioso
para ser enviado al frente y en lugar de eso, lo asignaron para enseñar
en West Point, donde tenían como planes, que fuera ascendiendo. Esto
no era lo que el Capitán Kris quería –él quería
ir a la guerra con sus hombres. Entonces, mientras estaba de licencia en Nashville,
su vida tuvo un cambio radical. Súbitamente salió del ejército
y se mudó con su joven esposa e hija a la capital de la música
(Nashville) en Tennessee con la esperanza de convertirse en compositor. Pero
el día en que su anterior unidad estaba a punto de partir, manejó
hacia Nashville desde Fuerte Campbell para despedirse de sus hombres; tremendamente
alcoholizado, chocó su auto fuera de la base y exigió que lo enviaran
a Vietnam. Su antiguo comandante de compañía convenció
al borracho ex-capitán para que no abordara el avión. Volvió
a Nashville y comenzó a trabajar en varios trabajos en la construcción
antes de aceptar un puesto como limpiador en los Estudios Columbia. Era 1965.
"Llegué a Nashville," dijo Kris. "Yo había
estado tocando en una banda del ejército así que la gente me presentaba
como que yo era alguien importante. Todos aún me llaman Capitán.
Y escribí siete, quizás once canciones esa semana. Pensé
que si no lo lograba como compositor, por lo menos tendría material como
para ser el Gran Novelista Americano. La gente y los lugares que yo estaba viendo
era mucho más emocionantes que todo lo que se me había cruzado."
Fue presentado a Johnny Cash tras bambalinas en el Grand Ole Opry. Kristofferson
describió a Cash como "delgado como una víbora vistiendo
todo de negro y tan eléctrico como a nadie había visto antes.
Era el más enérgico, genial y autodestructivo artista que yo había
conocido y quería ser exactamente como él. Yo iba a tener que
apurarme para irme como Hank Williams, porque ya tenía 29. Pero creía
yo que la función de un artista era arder, no herrumbrarse."
Cuatro largos años pasaron. No hubo una novela ni contrato discográfico.
Muy poca gente lo notó Kris dijo, "Afortunadamente, yo no era
lo suficiente bueno como cantante para trabajar deello en el Holiday Inn...pero
créeme, hubiera saltado sobre la oferta, porque nadie quería mis
canciones."
Aún así, Kris vió a Nashville como un "atractivo
de varias características" que se sentía "bien"
desde el principio. "Nashville era como Paris en los años
20", dijo. "Nos quedábamos despiertos toda la noche
tratando de deleitarnos con nuestras canciones. Era excitante y deprimente al
mismo tiempo."
Kris atorranteaba, viviendo la vida de miseria de un artista, barriendo en Columbia
y sirviendo tragos en la taberna Tally Ho. Luego por dos años pasó
cada semana por medio en el Golfo de México como piloto de helicóptero,
yendo a los pozos petrolíferos.
"Por años no pude lograr que nada mío se grabara! Y me
podían haber visto como un chiste -aquí está este capitán
de la Armada, educado en Oxford, que vino a Nashville y ahora está vaciando
ceniceros y barriendo pisos. Pero yo nunca sentí que estaba fracasando..."
Pausa. "Supongo que ocasionalmente sí lo sentí así.
Cuando mis pares o mis padres me lo recordaban."
Los padres de Kris llegaron a Nashville para tratar de convencer a Kris y terminaron
rechazándolo. Mirando filmaciones de Kris de esa época, fumaba
sin parar, su cabello le cubría el rostro, sus ropas sucias, es fácil
entender porqué un general de dos estrellas puede haber pensado que su
hijo había enloquecido.
"Le dije a mi padre que yo quería ser un escritor, no compositor.
Yo sabía que para él, los escritores eran tipos que usaban coderas
y fumaban pipas, no esa "cosita rara" en Nashville. En casa siempre
decían 'Kraig' -él es mi hermano menor- 'Kraig sí va a
hacer dinero porque se preocupa, y Kris no va a lograr nada porque no le importa,'
Bien, tenían razón. A mí nunca me importó. Aún
no me importa."
En una de sus primeras entrevistas, puede verse a un sudoroso, humeante Kristofferson
decirle al camarógrafo "Hey, hombre, yo no juzgo a la gente
por cómo se ven y no quiero ser juzgado de esa manera. Por eso trato
de verme lo peor posible. ¡Es más fácil!"
Y luego estalla en risas.
Sus padres no estaban muy contentos. Su madre le dijo, en la carta en la cual
oficialmente rompió relaciones con su hijo, que sus sueños eran
adolescentes y Johnny Cash era una mala influencia: "Nadie de más
de 14 años escucha ese tipo de música, y si lo hacen, no deben
ser alguien que nosotros querramos conocer."
"Dios, fue difícil para la gente a mi alrededor, como mi familia,"
dijo Kristofferson. En 1960, se había casado con su novia de la
secundaria, Fran Beer, quien no había buscado la vida de un empeñoso
compositor de Nashville. "Cuando estaba borracho, era seguro que no
iba a escribir una canción o una novela, ni hacer mucho, así que
bebía más," dijo a la revista Rolling Stone en 1974.
"Era muy duro. Cuando no estás haciendo en la vida lo que crees
que deberías estar haciendo -uno puede desquitarse con su pareja."
Su matrimonio se disolvió en 1968, un año antes de que la
carrera de Kristofferson comenzara a despegar. "Mirando hacia atrás,"
dijo, "yo era egoísta. Si no lo hubiera sido, nunca podría
haber logrado soportar el dolor que le causaba a otros."
El punto bajo llegó cuando fue despedido de su trabajo como piloto de
helicópteros en el Golfo de México por quebrar la regla de 24
horas "entre la palanca y la botella," dice. "La mierda,
una vez que uno cae al fondo, totalmente en quiebra y siendo una vergüenza
ante quienes te quieren y aún esto no te ha matado, de pronto todo es
más fácil -nada que perder, sabes?" Kris dijo. "Pero
había algo cuidándome. En esos días, cuando todo se veía
lo más negro, como cuando perdí mi trabajo en el Golfo, pensé
que había tocado fondo. Tenía muchos gastos en ese entonces. Debía
la manutención de mi hijo y él había ingresado al hospital.
Tenía un gran agujero para tapar." Y todo se enderezó
entonces. Roger Miller, uno de los más exitosos cantantes country en
el momento, grabó tres canciones de Kristofferson en 1969. Faron Young,
Bobby Bare, Sammi Smith y Ray Price también grabaron su trabajo.
(Continuará)